#GenteDeBien| La Casa de los Muchachos, un espacio que abre oportunidades a niños y jóvenes en La Vega

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Gracias al apoyo de voluntarios, donantes y vecinos, casi 200 niños y jóvenes reciben asistencia pedagógica, pastoral-comunitaria, alimentaria, recreativa y social en este centro-programa, manejado por la Asociación Civil Huellas

*Por Albany Díaz

Fundada hace 18 años bajo valores católicos, la Casa de los Muchachos -como se le conoce al programa de atención a jóvenes creado por la Asociación Civil Huellas de la Compañía de Jesús- se ha establecido como un espacio de esperanza y apoyo para los niños y adolescentes que habitan en el sector El Petróleo de la parroquia La Vega, al oeste de Caracas.

En un contexto nacional con 94,5% de pobreza según cifras de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (ENCOVI), la desigualdad y la falta de políticas públicas en torno a la protección de los derechos de los niños hace cada vez más notable un problema que, ya desde 2019, afectaba a más de 966.200 mil niños y los ubicaba en situación de calle.

Conmovida por las circunstancias y entendiendo a la solidaridad como “un encuentro con el otro y sus necesidades”, Adays Blanco, una profesora venezolana de 45 años, ha asumido el reto de coordinar este centro de asistencia pedagógica, pastoral-comunitaria, alimentaria, recreativa y social que beneficia a 185 niños y jóvenes vulnerables de este populoso sector.

Además de un programa de refuerzo pedagógico, en el que participan 50 infantes, la Casa de los Muchachos -también conocida como “la casa de los padrecitos” y “la escuelita” por quienes la frecuentan- cuenta con otros tres programas: Alimentación, que ofrece almuerzo a 73 niños; Club de Básquet, que aglomera a 27 infantes, y Catequesis de Comunión y Confirmación, que favorece a 35 jóvenes.

Más que una organización, una segunda familia

Con la misma pasión con la que habla sobre su trayectoria de dos décadas en el sector educativo lo hace sobre la organización que coordina. Por ello, aunque brinda formación a grupos en condición de alta vulnerabilidad socioeconómica, Blanco describe la labor como un hecho que «trasciende su conocimiento» y se convierte en una muestra de la entrega, el cariño y el compromiso que la caracteriza.

“Tengo 20 años como docente y he asumido diferentes funciones desde ser docente de aula, directora y supervisora educativa, lo que me ha permitido acompañar diferentes procesos y ofrecer mis conocimientos. Pero esta labor en la Casa de los Muchachos trasciende ese transmitir de conocimientos, te hace más cercano con la realidad y la necesidad de las personas. Me mueve esa alegría que brindamos a la comunidad, la esperanza en medio de tantas adversidades. Es bonito formar parte de su crecimiento como ciudadanos”.

Pero la historia de compromiso no es exclusiva de la profesora Blanco, sino que a ella se suma una gran lista de jóvenes voluntarios que hacen posible la actuación en el barrio y que han sabido hacerle honor al nombre de «casa«, hasta convertir los espacios en un segundo hogar para los pequeños de la parte alta de La Vega. 

«Contamos con el apoyo de jóvenes y adultos voluntarios que nos apoyan en el desarrollo de las distintas actividades.Ese apoyo que veo de parte de los voluntarios, quiénes desinteresadamente nos acompañan día a día, ese es el trabajo en equipo que hemos logrado en Casa de Los Muchachos, festejando nuestros logros, aprovechando las fortalezas que cada tiene y respetando las debilidades», agrega Blanco

Enfocados en la promoción del desarrollo integral de los jóvenes como centro de los programas ofrecidos, el Movimiento Juvenil Huellas apuesta por la expansión de la labor dentro del sector y fuera del mismo. Por ello, desde 2014, dio apertura a otra sede de Casa de los Muchachos en otro sector de La Vega, conocido como Los Cangilones, y en una en la comunidad de Magdaleno, estado Aragua.

Un trabajo cuesta arriba 

La caída de la economía del país, ubicada en 74% entre 2014 y 2020 según la ENCOVI, ha disminuido la capacidad de autosostener la Casa de los Muchachos y obligado a la organización a contar con diferentes aliados, trabajar en conjunto con instituciones homólogas y aceptar colaboraciones de vecinos de la comunidad para lograr la autogestión. A las condiciones socioeconómicas que afectan a la Asociación Civil Huellas se suman la falta de garantías en los servicios públicos y la inseguridad. Así lo aseguró la coordinadora del proyecto.

Actualmente tenemos un contexto social, político, económico y cultural resquebrajado, vulnerando cada día más el ejercicio de nuestros derechos; factores como el desempleo, inseguridad, falla en los servicios públicos, problemas salariales, entre otros representan una gran muralla que afectan el trabajo que realizamos ya que son agentes externos que no podemos controlar, sin embargo, desde lo que hacemos buscamos ofrecer herramientas a nuestros niños, jóvenes, adultos y comunidad en general, para contribuir con una mejor sociedad, sobre todo en ambientes de paz”

A pesar de las medidas de cuarentena por la pandemia de Covid-19 y la aplicación del sistema de confinamiento 7+7 -que ha dificultado la realización de la totalidad de las actividades- Blanco asegura que cada uno de los integrantes “siempre apuesta y se compromete para que la labor al servicio de la comunidad sea bonita, dignificante y de calidad”.

La docente insiste que la resolución de la crisis multidimensional que presenta el país comienza por los pequeños actos y desde las propias comunidades, además de que requiere de la actuación conjunta de la ciudadanía y la formación de nuevas generaciones, capaces de comprender y actuar en función de la reconstrucción económica, social y cultural de Venezuela.

Creo que los venezolanos debemos ser copartícipes de la construcción de sociedades y comunidades más justas, comprometidas, que cada quién desde lo que tiene y sabe hacer debe aportar su grano de arena. Sobre todo apostar por la formación de las nuevas generaciones, de nuestros niños y jóvenes quienes representan, aunque suene trillado, el futuro de nuestro país”.

Los interesados en involucrarse en las actividades de la Casa de los Muchachos o colaborar económicamente o con insumos, pueden solicitar información a través de las cuentas @casadelosmuchachos en Instagram y Facebook.


Hoy más que nunca es fundamental mostrar y replicar las historias de lo bueno que hacemos, de lo mejor de nuestros gentilicio, con el fin de (re)construir ese tejido social que propone y actúa por el bien común.

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*Fotos: Cortesía La Casa de los Muchachos

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